La Agricultura

Se practicó inten­sivamente en los valles para lo cual aprovecharon las tierras fértiles procu­rando protegerlas y ganando tierras desérticas. Para esto fue necesario aprovechar el agua mediante reservorios y canales de riego que en muchos casos existían desde los tiempos mochicas.

En las faldas de los cerros aledaños a los valles, todavía podemos admirar surcos y canales de riego en uso y olvidados. Así tenemos la derivación del río Moche mediante el canal del Moro, Vichanzao, La Mochica y La Cumbre. Este último empalmaba con otro que traía aguas del río Chicama para regar esas pampas que hoy están secas.

Fue abundante el consumo de maíz, frijol, calabazas, pallares, huabas, pal­tas, camote, yuca, chirimoyas, guanábanas, etc.

Utilizaron diferentes modalidades en los surcos, con el fin de evitar la pér­dida de agua y porque no podían hacer surcos largos por carecer de instru­mentos y de animales de tiro. Así tenemos surcos helicoidales, serpentiformes, ramificados, etc.

En lugares increíbles, como Guadalupito, están abandonados numerosos campos. Que en tiempos chimú fueron productivos debido a la irrigación. Por otro lado tenemos el ejemplo de la Mochica Alta y Baja que actual­mente distribuye aguas del río Moche y por descuido hasta inunda Trujillo

En Chan Chan y terrenos cerca al mar, se construyeron “chacras hundi­das”, llamadas “huachaques”, que sirvieron para sembrar aprovechando el agua del subsuelo. Muchas de ellas están convertidas en totorales que brindan materia prima para los caballitos de totora de Huanchaco. Es importante saber que utilizaban las “pacchas” para iniciar las ceremo­nias agrícolas. Este era un recipiente para verter agua.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: